La crisis internacional del capitalismo se acentúa cada vez más.
Despidos, cierres de empresas, tomas de fábricas, desalojos de viviendas,
quiebras de bancos, escándalos de empresarios son el pan nuestro de cada día
por los medios capitalistas de información. Latinoamérica no escapa a esta
situación. Los precios de las materias primas han caído dramáticamente,
afectando las economías de los países del continente. No existe ninguna
solución que puedan ofrecer las burguesías de los países del norte, centro ni
Suramérica. Mientras el FMI pronostica que la economía mundial caerá un 1,3%
por la crisis, en Latinoamérica será de 1,5%. Los países que más sufrirán esta
contracción serán Argentina, Brasil, Chile, México y Venezuela por ser
exportadores de materias primas. A la vez Centroamérica y Colombia ya están
viendo como su capacidad de exportación de manufacturas y productos agrícolas
ha caído producto de la recesión en los Estados Unidos.
Ante esta situación se realizó la cumbre de las Américas. Hubo
participación de presidentes del todo el continente. No estuvo Cuba, sin
embargo no quiere decir que no se tratara ampliamente el tema de Cuba en la
cumbre… o en los medios mejor dicho. Vimos a los presidentes de derecha como
Álvaro Uribe, Felipe Calderón, Socialdemócratas (este grupo se diferencia poco
de la derecha) como Michelle Bachelet, Cristina Fernández, Lula, Mauricio Funes
y por supuesto no faltaron los “malvados” Chávez, Correa y Evo. Propuestas
demagógicas y acuerdos que no resolverán los acuciantes problemas de las masas
se hicieron en esta cumbre.
Los
mandatarios dijeron que la cumbre fue todo un “éxito”, sin embargo muchos nos
preguntamos ¿porque la reunión fue a puerta cerrada sin acceso a los medios?
Solo el Presidente de Trinidad y Tobago firmó el acta en nombre de los demás
presidentes ¿Curioso no?
El papel de Obama
La cumbre sirvió para ofrecer las cámaras para que Barack Obama
pudiera ser el actor de este show. Antes de llegar a Trinidad y Tobago, Obama
decidió levantar las restricciones a los viajes hacía Cuba y el envío de
remesas. Hillary Clinton hacía lo suyo diciendo que la política de Estados
Unidos hacia Cuba había fracasado.
A la llegada de Obama a Trinidad, lo primero que dice es que quiere
dirigir las relaciones entre Cuba y Estados Unidos en una nueva dirección. "Sé que hay un largo camino por delante
para acabar con décadas de desconfianza, pero hay pasos decisivos que podemos
tomar hacia un nuevo día" dijo. También habló de que quiere discutir
con Cuba sobre los derechos humanos, libertad de expresión, las drogas y los
asuntos económicos. Como si esto no fuera suficiente, el mismo secretario
general de la OEA José
Miguel Insulza propone que Cuba pueda ingresar nuevamente a la Organización de
Estados Americanos.
A la vez Obama pidió que el gobierno cubano “diera muestras de buena
fe” dejando que ciudadanos cubanos puedan viajar a los Estados Unidos, mientras
que el asesor del Presidente Obama en la cumbre llego a plantear que Cuba debe
dejar que los medios de comunicación estadounidenses se puedan ver “libremente”
en Cuba. Todo esto ante la gran cantidad de peticiones de varios gobiernos que
abogan por el levantamiento del bloqueo económico a Cuba.
La política de Obama hacia Latinoamérica se muestra como más
“conciliadora” con los demás gobiernos del continente a diferencia de la
posición “intransigente” de Bush. Sin embargo, es solo una careta. Detrás de
Obama está la más monstruosa maquinaria de guerra, muerte y destrucción que
haya conocido la humanidad, además de los bancos, monopolios y corporaciones
explotadoras multinacionales. La burguesía Norteamérica está jugando está vez
fuerte con su principal títere: Obama.

El imperialismo norteamericano no quiere ver a todo el continente
incendiándose con revoluciones socialistas por todas partes y sabe que para
poder evitarlo necesitan a alguien que pueda mostrarse como alguien conciliador
con todos los gobiernos. Pero es solo una estrategia. Para Obama en la actual
crisis capitalista actual es fundamental mostrarse como el gran estadista con
los gobiernos como Michelle Bachelet, Mauricio Funes, Lula y Cristina Fernández
y tratar de acercar a Rafael Correa a su grupo, mientras aleja a Evo, Chávez y
Daniel Ortega como los “malos de la izquierda” (aunque va a intentar agregar a
Evo y a Ortega a su grupo).
Cuba
Antes de la cumbre vimos a varias delegaciones y presidentes visitando
Cuba. Desde Cristina Fernández, Michelle Bachelet y presidentes de varios
países de Latinoamérica pasaron por Cuba y se tomaron su respectiva foto con
Fidel Castro. El papel que ha jugado Obama en la cumbre ha sido ante todo
mediático. A Obama no le importa en absoluto la población cubana, pero va a
tratar acercar a un sector de la burocracia cubana hacía su área de influencia.
Para lograrlo necesita a los medios de comunicación burgueses de todo el
continente. No podemos extrañarnos si el imperialismo mañana levanta el bloqueo
a la isla. Tal como
afirmó Hillary Clinton el bloqueo a Cuba no ha funcionado, pues ha fortalecido
la revolución aún más. En un reciente
análisis de The Economist, Un nuevo despertar en las Américas decía lo siguiente: Antes de hacer más,
Obama quiere que Cuba responda, por ejemplo, liberando a los prisioneros
políticos. Pero una política más racional de América es que no debe estar
sujeta a una respuesta inmediata. Es para cambiar la sociedad cubana, y ofrecer una alternativa a la dependencia del
petróleo gratis de Chávez, un económico contrato américano podría empujar a
Cuba para hacer reformas.
El objetivo de levantar el bloqueo no es aliviar
los sufrimientos del pueblo cubano y una era de nuevas relaciones entre Estados
Unidos y Cuba. El imperialismo y Obama seguiran buscando destruir
la revolucion cubana. Lo que hacen ahora es , de un modo mas
inteligente y sibilino tratar de terminar con la revolucion cubana
expoleando los sectores procapitalistas en su seno. Ello muestra la debilidad y
los limites del imperialismo norteamericano. Por eso todas esas maniobras
diplomaticas. En ese sentido el imperialismo llevará la política no del
palo continuo respecto a Cuba o el resto de América Latina, si no combinarlo
con maniobras diplomaticas, o el palo y la zanahoria. A The
economist le gustaria que Brasil y Chile jugaran a ser los que
llevaran el palo, mientras Obama sonrie y muestra la zanahoria. Todo para
empujar a Chávez y Cuba a la derecha y presionar a Brasil y Chile
entre otros a una postura más beligerante contra Cuba y Venezuela.
Veremos si Lula y Bachelet pueden o estan dispuestos a jugar ese papel.
La revolución cubana ha sido un modelo para Latinoamérica y el
mundo. Ha despertado a las masas latinoamericanas a la revolución. Sin embargo
la revolución cubana en la actualidad necesita oxigenarse de la revolución
continental. En el 2005 Fidel Castro en su discurso a los estudiantes de la Universidad de la Habana habló de los casos
de corrupción, despilfarro y burocracia que existen dentro de la revolución.
Hizo referencia al gran trabajo que han desempeñado los trabajadores sociales
junto a los estudiantes universitarios en la revolución energética.
Los problemas internos de la revolución cubana (transporte,
salarios, agua y productos básicos) no se pueden resolver en las estrechas
fronteras de Cuba, sino fuera, extendiendo la revolución a todo el continente.
La supervivencia de la revolución cubana está íntimamente ligada a la
revolución latinoamericana y mundial. En la actualidad existen en Cuba
elementos abiertamente pro-capitalistas que quieren que el capitalismo se
restaure, tal como lo hicieron en la URSS. Otros proponen medidas de mercado para
solucionar los problemas económicos a los que se enfrenta la revolución. La
aplicación de esas medidas llevaría, de la misma manera que en China, a la
restauración del capitalismo. De hecho, algunos miembros del Partido Comunista
y profesores de la
Universidad de La
Habana alaban al “modelo chino” como sistema a seguir para
Cuba. Alan Woods lo explicó muy bien en su artículo el futuro de la revolución
cubana del libro Reformismo o revolución; marxismo y socialismo del siglo XXI:
La liquidación de la
economía planificada y centralizada y el paso a una economía de mercado
significó en Rusia, como Trotsky había predicho brillantemente, un agudo
declinar de la cultura. La contrarrevolución capitalista trajo prostitución,
drogadicción, SIDA, pornografía, el chovinismo gran ruso, las centurias negras,
pogromos, antisemitismo, astrología, superstición y la Iglesia Ortodoxa
rusa. Estas son las “bendiciones” que el capitalismo ha llevado al pueblo ruso.
El mismo destino esperará al pueblo de Cuba, si los elementos precapitalistas
tienen éxito en sus planes para restaurarlo.
En Cuba, como en la Unión Soviética,
hay elementos que quieren volver al capitalismo. No es necesario señalar que un
retorno al capitalismo en Cuba sería un desastre terrible, no sólo para el
pueblo cubano, sino para los trabajadores y los pueblos del mundo. ¡Debemos
evitarlo por todos los medios! Pero no podremos evitarlo, si negamos la
existencia de la misma amenaza. La amenaza viene de Washington, pero también de
aquellas capas de Cuba a las que les gustaría ver la vuelta al capitalismo.
Algunos de estos elementos se encuentran entre los nuevos ricos, otros entre
las capas corruptas del aparato estatal y administradores de empresas. Negar
esto sería no haber aprendido nada de la experiencia soviética (1).
En la actualidad hay elementos en Cuba que tienen ilusiones en que
la presión diplomática en América Latina pudiera llevar a un acuerdo con Obama
para levantar el bloqueo. En la práctica, el fin del bloqueo (de llegar a
darse) por sí solo, no haría más que poner al desnudo el carácter enormemente
desigual del intercambio entre Cuba y el mercado mundial, fortaleciendo de
forma brutal la presión del capitalismo sobre la débil economía de la isla. En
realidad la única salida para la revolución cubana es la extensión de la
revolución al resto de América Latina y eventualmente a los propios Estados Unidos.
Sin embargo, la situación actual para la restauración del capitalismo no es
nada favorable, a tal punto que el mismo Presidente del FMI dice que no ve una
solución inmediata a la crisis mundial, ni siquiera para el 2010 como han
pronosticado algunos economistas burgueses. En pocas palabras: el capitalismo
ha fracasado como sistema de dominación mundial y Latinoamérica está totalmente
en ebullición revolucionaria. Sin embargo, la política de maniobras y acuerdos
diplomáticos con los gobiernos reformistas de América Latina no fortalecen la
revolución latinoamericana, sino lo contrario.
Los marxistas defenderemos a la revolución cubana y a todas sus
conquistas, a la vez defenderemos las ideas del marxismo organizándonos hasta
la toma del poder por parte de la clase obrera en nuestros países. El futuro de
la revolución cubana está íntimamente ligado a la revolución bolivariana; pero
esta no ha sido concluida a través de sus tareas históricas: nacionalización de
la banca, de la industria y de la tierra para planificar la economía.
Ahora se está abriendo un gran debate que puede ser decisivo para la
revolución cubana. A la vez que hay elementos procapitalistas en Cuba, hay
elementos que tienen una posición crítica a la dominación de la burocracia y a
la censura pero desde una posición de izquierda y a la vez están debatiendo
sobre el papel de la revolución, el control obrero de la producción y el
internacionalismo.
La necesidad de aislar a Chávez
La estrategia fundamental del imperialismo
norteamericano sigue siendo la misma, liquidar las revoluciones Cubana y
Venezolana. Lo que ha cambiado es la forma en cómo hacerl. Los revolucionarios
cubanos y venezolanos no podemos hacernos ninguna ilusion en el cambio de
estrategia del imperialismo estadounidense. La sonrisa de Obama es la sonrisa
del Tiburon momentos antes de intentar devorar a su presa, en este caso Cuba y
Venezuela. Para Obama es esencial ganar a un sector de la burocracia cubana a
través de acuerdos económicos. En este caso está utilizando una herramienta que
no ha utilizado ningún gobierno norteamericano: el diálogo con la burocracia
para llegar a acuerdos económicos. En la actualidad el precio del barril de
petróleo ha caído a menos de 40 dólares el barril, lo que no le permite al
gobierno bolivariano poder mantener los acuerdos firmados en el ALBA. A pesar
de que ganamos las elecciones de la enmienda constitucional por más de un
millón de votos, no es menos cierto que la derecha ha aumentado su base social
en un millón de votos más, sobre todo en los sectores populares. Se evidencian
síntomas de agotamiento en las masas, producto de que la revolución no ha
logrado satisfacer plenamente las necesidades sociales de las masas.
Tal como lo explicamos los marxistas, para acabar con los problemas
acuciantes de las masas se deben desarrollar las fuerzas productivas acabando
con la propiedad privada de los medios de producción y creando un plan nacional
de desarrollo e implementando el control obrero en la industria y creando los
consejos de fábrica de manera que los trabajadores sientan que en verdad
participan en la construcción de un nuevo modelo económico. Para la revolución
venezolana la “vía china al socialismo” no es ninguna alternativa, sino la
restauración más grotesca y autoritaria del capitalismo donde los trabajadores
no participan de ninguna forma. Solo los burócratas toman las decisiones de
forma totalitaria para beneficiar al imperialismo mundial y el poder vivir como
multimillonarios.
China no es ningún modelo para la revolución bolivariana. Con la
crisis actual del capitalismo, los pronósticos de crecimiento para China no son
nada positivos ¿Por qué? Porque China produce lo que Estados Unidos y una parte
del mundo consumen. En el primer trimestre de este año China ha tenido un nivel
de crecimiento de un 6,1% mientras el banco central de China y la burocracia
hacen todo lo posible por acercarse al 8%. Estos son índices sumamente
negativos comparándolos con el crecimiento que tuvo China en el 2008.
El comandante Chávez ha tratado de buscar alternativas con el
imperialismo japonés, que está en recesión y con el primer déficit comercial de
los últimos 28 años. La respuesta para la victoria de la revolución en
Venezuela no está en ninguno de los imperialismos, ni en la asquerosa burguesía
mafiosa rusa (que hace 20 años tenían sus respectivos carnés del Partido
Comunista de la Unión
Soviética), ni en la “vía China al socialismo”, ni en el
“socialismo de mercado”, ni en la “economía de mercado con orientación
socialista” como lo hacen llamar los burócratas de Vietnam; el capitalismo ha
fracasado y a menos de que la revolución socialista cumpla con sus tareas
históricas (nacionalización de la banca, de la industria, fábricas y empresas,
nacionalización de la tierra y planificación democrática y socialista de la
economía) estará en un callejón sin salida. Esto lo sabe Obama y la derecha
venezolana.
En verdad dudamos que Obama lea el libro que le regaló El Presidente
Chávez de Eduardo Galeano y si lo lee será para aprender a no cometer los
errores del pasado para poder explotar más a los países de América Latina pero
“diplomáticamente”. Obama sabe que tiene que actuar pronto antes de que se
incendie todo el barrio. Está haciendo todo lo posible por acercarse a algunos
gobiernos de “izquierda” como Lula, Bachelet o Mauricio Funes para demostrar
que hay dos izquierdas una buena y democrática y otra mala. El terror de Obama
y del imperialismo norteamericano es justamente que Chávez gire al socialismo
expropiando los medios de producción, que se extienda a Colombia y a
Latinoamérica, incluso a los mismos Estados Unidos. Si la revolución socialista
triunfa en Venezuela, el capitalismo tendría los días contados en todo el
continente. Los trabajadores, campesinos, indígenas y mujeres se levantarían
contra este régimen de opresión, horror y muerte.
Si esto llegase a suceder (y en la actualidad la revolución está en
una dura encrucijada donde no se puede descartar esta posibilidad) “los amigos
de Venezuela” Uribe, Lula, Cristina Fernández, Tabaré Vásquez, Bachelet,
demostraran su verdadero rostro: el de la reacción. La historia de la
revolución bolivariana no se ha terminado de escribir. Los imperialistas están
sacando las mismas conclusiones que sacamos los marxistas.Volvemos al mismo artículo
de The Economist donde dice : Barack Obama
ha colgado una zanahoria para Cuba y Venezuela. Es el momento para que Brasil y
otros muestren un poco de palo. Continúa el artículo de The Economist: Obama fue cortés con el Sr. Chávez en
Trinidad (?) Obama parece estar de
acuerdo con Bush en que la crítica pública a Chávez es contra productiva. Pero
es del interés de toda la gente de las Américas que el reciente abrazo de
democracia y derechos humanos de la región debe mantenerse. Obama ha
comenzado con un principio prometedor en su búsqueda para convencer a los
latinoamericanos que los Estados Unidos son " una fuerza del bien" en
la región. Aunque vana la esperanza puede ser, y sería agradable si Brasil y
otros respondieran denunciando a aquellos en La Habana y Caracas quienes se
ocultan detrás del antiamericanismo como un pretexto para su propio autoritarismo.
Eleazar Díaz Rangel nos dice en su nota de los domingos el Últimas
Noticias que los planes de aislar a Chávez fracasaron y que el ALCA fue
enterrado en mar de plata. Es probable (el imperialismo no estará satisfecho
hasta que las condiciones les sean favorables para revivirlo) que el ALCA este
enterrado, pero dudamos que el proyecto de aislar al presidente este muerto. Nunca como ahora Venezuela ha tenido tan
buenas relaciones y comunes objetivos integracionistas con la mayoría de los
países latinoamericanos, ni un jefe del Estado venezolano tuvo mejores vínculos
personales con sus pares de la región ni su política exterior ha tenido tanta
presencia y repercusión en el resto del mundo. Nos dice Eleazar Díaz
Rangel. Es cierto que Venezuela hoy en día tiene “buenas relaciones”, lo que es
cierto, y es que la revolución bolivariana ha despertado a las masas a la vida
política. Sin embargo, lo que estamos viendo es que
Obama va a seguir tratando de acercarse a Chávez y a Cuba, pero mientras lo
hace, los demás países como Chile o Brasil deberían atarcarnos diplomáticamente.
Esta por ver si esta en verdad Brasil y Chile seguiran esta política, pero las
conclusiones de The Economist son exactas.
El ALBA ¿Una alternativa?
Antes de la cumbre de las Américas se reunieron los países
pertenecientes al ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas) en Cumaná.
El ALBA nació como una respuesta necesaria al ALCA (Área de Libre Comercio para
las Américas). Varios países empezaron a tomar medidas proteccionistas ante la
amenaza del “libre mercado” que inundaría sus economías con productos manufacturados
y productos agrícolas subsidiados de los Estados Unidos. A la llegada de varios
gobiernos de izquierda el ALBA empezó a mostrar un camino diferente a la
economía de mercado impuesta por el imperialismo norteamericano. Sin embargo el
ALBA se encuentra enmarcada en la economía capitalista. El intercambio
comercial sería supremamente superior si Bolivia, Ecuador, Nicaragua,
Venezuela, Dominica y Honduras siguen el camino de la revolución cubana en
1962: acabar con la propiedad privada de los medios de producción y de la
tierra. Aún así, como lo hemos dicho los marxistas no es suficiente. Se
necesita el control obrero de la producción para poder desarrollar la
industria. La libertad de crítica, de opinión y de libre organización por parte
de la clase obrera es necesaria para poder construir una verdadera democracia
proletaria. Los trabajadores son la esencia de la revolución socialista.
En la actual crisis y bancarrota del sistema capitalista, los
trabajadores de todo el mundo necesitan una alternativa que acabe
definitivamente con el capitalismo. Pero dentro de las filas de los gobiernos
progresistas, hay elementos pequeño-burgueses, reformistas y estalinistas que
no permiten que se avance al socialismo.
La prensa imperialista, los reformistas y socialdemócratas se
referían a la URSS
como una potencia imperialista, utilizando el termino de Lenin de manera
demagógica. Ted Grant en su libro Rusia;
De la revolución a la contrarrevolución analiza este tema:
Lejos de explotar Europa
del este como una potencia imperialista explota sus colonias, si excluimos ese
período inmediatamente posterior a la guerra, la URSS en realidad la subsidio
durante décadas. El nivel de vida en la Unión Soviética
era en general más bajo que los países de Europa del Este. En el período que
estamos considerando hubo un desplazamiento del comercio de la URSS de Europa del Este hacia
el resto del mundo. En 1960, el 52% de su comercio era con Europa del Este; en
1979, la cifra era del 44%, todavía muy alta.
El petróleo soviético se vendía
a Europa del Este a un precio de un 17% inferior al del mercado mundial. Aunque
en el período anterior el descuento había sido todavía mayor, aún representaba
una enorme ventaja, especialmente si tenemos en cuenta que todo el mundo
occidental se estaba tambaleando por el aumento súbito de los precios del
petróleo después de la guerra de los seis días entre Israel y Egipto. Este
descuento en el precio del petróleo por si sólo representaba un subsidio de
2.900 millones de dólares al año. Además de esto, la URSS pagaba sus importaciones
provenientes del COMECON (el equivalente de la Unión Europea en
Europa del Este) a precios superiores a los del mercado mundial.
Tal sólo Cuba recibió
subsidios por valor de 1 millón de dólares diarios desde los años 60 hasta el
colapso de la URSS. En
1978, por ejemplo, la URSS
compraba azúcar cubano a 40 centavos la libra, cuando los precios mundiales
eran sólo de 18. En 1977, Cuba compraba petróleo ruso a 7,4 dólares el barril,
cuando los precios mundiales estaban a 20,5 dólares el barril-¡un descuento de
más del 60%! En el período 1966-78, la ayuda soviética fue de un total de
13.000 millones de dólares, una cantidad considerable para una pequeña isla.
Esto incluía préstamos libres de interés, en contraste con la sangría a la que
Occidente somete al tercer mundo a través de la “ayuda”-préstamos con tasas de
interés exorbitantes- y que ha llevado a una transferencia masiva de riqueza de
las antiguas colonias a los países capitalistas ricos en las últimas décadas.
Sólo hay que comparar los dos casos para ver la falsedad total de la
descripción de la URSS
como potencia “imperialista”.
¿Qué le permitió a la
URSS tener esa relación comercial con los países de Europa
del Este? El legado de Lenin fue la economía nacionalizada, donde la banca, la
industria y la tierra estaban en manos del estado. A pesar de la manera loca de
Stalin (nacionalizando hasta los pequeños productores agrícolas y utilizando el
estajanovimo como método de trabajo) de llevar a cabo el primer plan quinquenal,
la URSS tuvo un
índice de crecimiento de más de un 20%. La URSS tuvo un crecimiento colosal, dejando de ser
una economía atrasada y campesina para convertirse en la 2º potencia mundial.
Los países de Europa del Este tuvieron un gran crecimiento gracias a esta
política.
Sin embargo, la burocracia estalinista había usurpado el poder
político a la clase obrera, convirtiéndose cada vez más en un freno al
desarrollo de las fuerzas productivas. Los trabajadores no tenían
plena participación en la economía ni en la política. Muchas veces Trotsky dijo
que la economía planificada necesita de la democracia así como el cuerpo
necesita del oxígeno.
Hoy en día no hay ni un solo gobierno estable desde el río grande a la Patagonia. Las
masas se están movilizando en todo el continente en busca de un mejor modo de
vida. Obama le teme justamente a las masas y lo que estas puedan lograr. El
acabar con la propiedad privada de los medios de producción para los países del
ALBA significaría el poder desarrollar todo el potencial que tienen: petróleo,
gas, hierro, cobre, productos agrícolas y utilizar el comercio como nunca se
haya visto en la historia.
La
declaración de los países del ALBA en Cumaná comienza criticando correctamente
al sistema capitalista, sin embargo, debemos hacer notar que el capitalismo no
se puede reformar tal y como plantea el documento, sino que el capitalismo se
debe abolir como sistema. No se puede curar un cancer con manzanilla y no se
puede reformar el capitalismo.
¡Por una América Socialista!
Las masas en todo el continente se mueven cada vez más a la
izquierda. La única alternativa que tienen las masas en todo el continente es
el socialismo. El poder solucionar los problemas de salud, alimentación,
educación, vivienda, deporte, cultura, artes, ciencias, pasa por acabar con la
propiedad privada de los medios de producción y la libre participación de los
trabajadores en el desarrollo de la industria.
La revolución bolivariana está en estos momentos a la vanguardia de
la revolución continental. La revolución debe extenderse por todo el
continente, pero para eso es necesario el factor subjetivo: el partido. En los
actuales momentos se está dando el debate dentro de la revolución venezolana
sobre la necesidad de construir un partido revolucionario, pero eso no quiere
decir que no existan dos grupos en pugna para construir el partido: un sector reformista,
burocrático, socialdemócrata y procapitalista y uno revolucionario. Para que el
PSUV pueda ser un verdadero partido revolucionario debe dotarse de un programa
que acabe definitivamente con la burguesía.
Este debate no es solo para el PSUV, sino también para el MAS en
Bolivia, para el FMLN en El Salvador, el PT en Brasil, el PRD en México, el
Partido Comunista en Colombia, y sin la más mínima duda el Partido Comunista en
Cuba. Ted Gran, fundador de la Corriente Marxista Internacional explicó magistralmente
que los trabajadores no se expresan a través de organizaciones al margen del
movimiento obrero sino a través de sus organizaciones tradicionales. Y explica
Ted:
Toda la historia del movimiento sindical internacional
lo confirma:
La Tercera Internacional Comunista en sí no nació
de las pequeñas sectas, sino que se desarrolló a partir de la izquierda de la Segunda Internacional
Socialista.
Los bolcheviques eran una facción del mismo partido que los mencheviques
durante muchos años, surgiendo después como una fuerza independiente.
El PC francés y el italiano se desarrollaron a partir del Partido Socialista.
El Partido Comunista Alemán también obtuvo su masa de una escisión a la
izquierda del PSD, etc.
En Gran Bretaña el Partido Comunista surgió de la fusión de cuatro pequeñas
agrupaciones. Pero si leemos a Lenin en “La enfermedad infantil del
izquierdismo en el comunismo" (publicado en 1920) y tomamos nota de los
consejos que Lenin dio a los comunistas británicos se descubre que ¡Lenin les aconsejó entrar en el Partido Laborista
británico!
Sigue Ted: La cuestión es esta: ¿es
suficiente proclamar simplemente "¡mi partido es el revolucionario!"
y esperar a que las masas lleguen a él? Creemos que no. Los Marxistas deben ir
a los trabajadores y explicar pacientemente una alternativa. Creemos que el
consejo de Lenin a los comunistas británicos en 1920 es aún más pertinente hoy
que entonces. Este es uno de los principales puntos que distingue a El
Militante de los demás grupos que alegan ser trotskistas.
Debemos aprender de estos
ejemplos históricos, y desarrollar una perspectiva para el futuro. Los
trabajadores se verán obligados por la crisis del capitalismo a ir una vez más
a la ofensiva. ¿A dónde se van? Una vez más, sólo pueden ir a las organizaciones
tradicionales de masas, y tenemos que prepararnos para intervenir en ese
proceso.
El capitalismo está
entrando en un período de grandes convulsiones. Grandes movimientos se llevarán
a cabo. Los trabajadores pondrán sus organizaciones tradicionales de masas a
prueba. En un período de prueba de años llegarán a la conclusión de que los
dirigentes de estas organizaciones no ofrecen ninguna alternativa real. Los
trabajadores ejercerán presión a sus organizaciones y tendrá lugar un proceso
de radicalización similar a lo que pasó después de la 1ª Guerra Mundial, en los
1930’s, después de la 2ª Guerra Mundial y en los 1970’s. Sobre esa base, con
una correcta orientación, una pequeña fuerza marxista puede empezar a crecer
rápidamente. Pero para conseguir eso, el núcleo de la fuerza marxista debe
construirse ahora. Es por eso que ahora debemos saber como ganarnos a los
mejores trabajadores y jóvenes, mientras que al mismo tiempo mantenemos una
perspectiva de los futuros desarrollos dentro de las organizaciones de masas.
Estas palabras son hoy útiles para los marxistas. A la vez que el
capitalismo está un franco declive, también lo están las sectas ultra
izquierdistas que piensan que las masas de trabajadores llegaran a hacer cola
para entrar a sus filas con solo proclamar “las ligas, los partidos, las
unidades”. Las conclusiones a las que llegan las sectas son completamente
alejadas de la realidad y a la vez completamente alejadas del materialismo
dialéctico. Solo los marxistas pueden ofrecer un programa a las masas a través
de la propaganda, la agitación y la prensa.
Este es el trabajo que está haciendo la Corriente Marxista
Internacional. A pesar de las fotos, de los abrazos, de los gestos de la cumbre
de las Américas no se llegó a ningún acuerdo, no se firmó nada. De hecho,
Daniel Ortega consideró una falta de respeto a todos los jefes de estados
asistentes a la cita las preferencias que se otorgaron al mandatario
norteamericano, Barack Obama. A la vez dijo que se impuso la censura en la
cumbre de las Américas. Lo propio dijo el Presidente Chávez, al aclarar: “la mano si, pero no se equivoquen. Ese es el
máximo representante del Imperio”. Los marxistas tenemos unas grandes
posibilidades de construir nuestras fuerzas dentro de las organizaciones de
masas en todo el continente.
Fuentes:
1.
Alan Woods. Reformismo o revolución. El marxismo y el socialismo del siglo XXI.
|