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En la etapa actual de la revolución venezolana en la que la lucha por el socialismo, la lucha entre reforma y revolución es más aguda que nunca se requiere una mayor participación y control por parte del conjunto del pueblo y de los trabajadores.
Para ello hay que organizar los cuadros necesarios para encarar los desafíos de la revolución. A la amenaza del imperialismo se une la amenaza de la contrarrevolución burocrática de los sectores reformistas dentro del aparato del estado y del PSUV que buscan frenar la revolución bajo dos planteamientos: primero que es posible llegar al socialismo gradualmente, que se puede dar un compromiso con un sector de la burguesía para hace avanzar el país, en el que es posible la existencia de una economía socialista junto al sector privado sin nacionalizar la banca los monopolios y las industrias bajo el control de los trabajadores y las comunidades en definitiva sin tocar los intereses económicos de la oligarquía y por otro lado que es posible hacer la revolución socialista sin desmantelar el aparato estatal burgués y crear un aparato estatal auténticamente revolucionario.
Si estas ideas llegaran a imponerse dentro del movimiento bolivariano la revolución estaría condenada a la derrota como sucedió en muchas otras revoluciones donde los sectores burocráticos lograron imponerse y condujeron la misma al desastre. Las bases revolucionarias y muy especialmente los jóvenes y los trabajadores lo tenemos que impedir.
No tan sólo hay que formar cuadros, es más necesaria que nunca la claridad política de la revolución respecto a que ideas pueden llevarla a la victoria y sobre que ideas formar esos cuadros. La fuente de esos cuadros revolucionarios debe principalmente los jóvenes. Por ello el PSUV debe tener entre sus prioridades, la organización y formación de la juventud revolucionaria. En el movimiento juvenil revolucionario se muestran la tremenda disposición a la lucha y a la organización de los jóvenes en la construcción del socialismo, sin embargo hasta ahora ha sido imposible levantar una organización juvenil de masas que fuera capaz de agrupar entorno a su bandera a centenares de miles de jóvenes.
Frente a la unidad, en el movimiento juvenil revolucionario lo que ha predominado ha sido la dispersión en pequeños grupos que pugnan unos entre otros en universidad, liceos, comunidades, etc. Por ello es más necesario que el movimiento juvenil se unifique dentro del PSUV entorno a un programa revolucionario en donde se organicen las juventudes del PSUV para agrupar en torno a las autenticas ideas del socialismo a la juventud revolucionaria.
Así este encuentro de jóvenes y trabajadores por la construcción del PSUV insta a los organismos dirigentes del mismo a la conformación de las juventudes del PSUV para que los jóvenes organicen su primer congreso fundacional en el plazo más breve posible y se doten de un programa revolucionario auténticamente socialista que sea democráticamente debatido en las base. La conformación de las juventudes sería un gran paso para encauzar el tremendo potencial revolucionario de la juventud revolucionaria venezolana en su lucha por el socialismo y contra el capitalismo
En Inveval, fábrica ocupada por sus trabajadores, Carrizal, Estado Miranda
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