| Perspectivas para la Economía Alemana en 2004 |
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| miércoles, 26 de mayo de 2004 | |
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Alemania es un país rico. Cuenta con unos activos financieros valorados en más de 3,8 billones de euros. Pero sólo el 0,5% de la población acapara una cuarta parte de la riqueza disponible, las cien personas más ricas tienen 250.000 millones de euros
Alemania es la economía más grande de Europa. En 2003 el Producto Interior Bruto (PIB) alcanzó los 2,13 billones de euros, lo que supone un 25% del PIB total de la UE.
La fortaleza de la economía alemana es más evidente cuando se mide utilizando el tamaño de las grandes empresas alemanas. En el año 2003, 29 de las principales empresas alemanas estaban entre las cien más grandes de Europa, sólo estas 29 tenían el 35% del volumen de negocios de las cien primeras empresas europeas. (Ver Frankfurter Allgemeine Zeitung Supplement). En 2001 la economía alemana entró en una nueva recesión que continuó y se profundizó hasta el años 2003. Si se observan los ciclos desde 1948 hasta 2003 se puede llegar a las siguientes conclusiones: en general las tasas de crecimiento medio del PIB decrecen con cada ciclo consecutivo. Mientras que el crecimiento medio anual del PIB superaba el 4% a finales de los años sesenta, bajó hasta menos del 3% en los años setenta y ochenta. En el ciclo más reciente la tasa de crecimiento del PIB alemán sólo fue del 1,5%. Las economías capitalistas conviven con una sucesión eterna de “alzas y bajas”, es decir, ciclos simples de boom y recesión. Sin embargo, en el caso alemán nos encontramos con un declive constante de la situación económica, una constante prolongación de las recesiones y las crisis, y un crecimiento continuo del desempleo. La economía alemana fue golpeada por la crisis mundial al mismo tiempo que las otras economías de la OCDE. Ya se encaminaba hacia la crisis antes de los ataques terroristas del 11-S. PIB alemán (basado en los niveles de precios de 1995) Variación respecto al año anterior (fuente: Statistisches Bundesamt) 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 -1,1 % + 2,3% + 1,7% + 0,8% + 1,4% + 2,0% + 2,0% + 2,9% + 0,8% + 0,2% - 0,1% ¿Es Alemania un país pobre? Alemania es un país rico. Cuenta con unos activos financieros valorados en más de 3,8 billones de euros. Pero sólo el 0,5% de la población acapara una cuarta parte de la riqueza disponible, las cien personas más ricas tienen 250.000 millones de euros (más que todo el presupuesto federal anual). Por otro lado, la pobreza en Alemania está aumentando. El ingreso anual de las empresas y activos fijos desde 1994 ha aumentado un 21% antes de impuestos, mientras que los ingresos de los trabajadores desde 1991 sólo han aumentado un 1%, eso significa que prácticamente se han estancado. El PIB (2,13 billones de euros) ha aumentado 560.000 millones de euros durante los últimos diez años. ¿Habrá recuperación en 2004? Desde 2001 el gobierno alemán ha estado pronosticando una recuperación económica inminente. ¡Ha hecho lo mismo este año! También los institución de investigación económica y otros “expertos” burgueses son optimistas. Pero la realidad es que a la luz de los acontecimientos han tenido que ajustar a la baja sus perspectivas. Pero siguen diciendo que “en 2004 será diferente”. El nombrado Consejo de Asesores ha puesto más condicionantes y ha basado sus perspectivas para este año en varios “requisitos indispensables”, una especie de póliza de seguro para no volver a quedar en ridículo. Las piedras angulares de sus perspectivas incluyen un precio medio del petróleo de 29 dólares el barril, un crecimiento del comercio mundial del 7,5% y un tipo de cambio estable entre el dólar y el euro, una relación de 1,15 a 1. Su pronóstico también se basa en un aumento medio salarial que no supere el 2,2%. Estos requisitos se supone que presionarán a los sindicatos para que moderen sus posiciones en la próxima negociación colectiva. Si suben los salarios por encima de ese nivel entonces el crecimiento económico no cumplirá su objetivo, esto quiere decir que ya tienen a quien culpar si sus perspectivas no se cumplen. Si los dirigentes políticos no aplican una política rígida de cortes sociales y presupuestos saneados, entonces también tendrán a quien culpar de las posibles complicaciones económicas. El gobierno Schröder y los “expertos” burgueses dicen que la recuperación económica fue el resultado de sus “reformas” (en realidad contrarreformas) y que el efecto de estas “reformas” no se ha dejado sentir por ahora. Los economistas pronosticaron un crecimiento del PIB de entre el 1,6 y el 2% para 2004. “Las esperanzas para el 2004 se centran en la continuación de la recuperación de la economía mundial y los efectos positivos del comercio exterior sobre la economía doméstica”. (Sachverständigenrat: Staatsfinanzen konsolidieren – Steuersystem reformieren. Wiesbaden 2003). ¿En qué se basan estas esperanzas? La llegada al poder del gobierno “roji-verde” en 1998 ocurrió en un período de crecimiento económico que llegó hasta el año 2000, un período en el que descendió el desempleo y los ingresos por impuestos continuaron aumentando. Con este crecimiento fue más fácil reducir el gasto público y tener un nivel de endeudamiento menor que en un período de crisis económica. Pero el capitalismo tiene sus propias leyes que no pueden eliminar ni la política neoliberal ni la keynesiana. Los juegos malabares que hizo el gobierno alemán con las estadísticas después de las elecciones se basaron en un período de “clima favorable”. Pero eso no ocultó la realidad del capitalismo. Los ciclos económicos son partes componentes fundamentales de las economías capitalistas. Los políticos en la oficina tienden a olvidar este hecho, sobre todo cuando pretenden que un auge es el resultado de su “buena” política económica y que una recesión está provocada por la economía global, el aumento de los precios del petróleo o el terrorismo. ¿Qué se puede decir del desarrollo potencial de la economía alemana durante los próximos meses? La economía alemana presenta tres características principales. 1. Demanda interna débil Es decir, inversión de capital baja, consumo privado bajo y demanda del sector público rezagada. La inversión en la industria y el sector de la construcción han caído en 2001, 2002 y 2003. En 2004 no hay ninguna indicación que demuestre un cambio en estos sectores y que sería crucial para conseguir una recuperación económica global. En particular, apenas hay demanda de nuevos edificios industriales. El renovado declive de la inversión pública (- 2,8% en 2003) representa una enorme carga para cualquier crecimiento potencial en la industria de la construcción. Desarrollo de la inversión (cambios en comparación con el año anterior en %) 1999 2000 2001 2002 2003 Sector industrial 7,2 10,1 - 4,9 - 9,1 - 4,0 Sector construcción 1,4 - 2,6 - 4,8 - 5,8 -3,4 Al mismo tiempo, el consumo también cayó en 2002 (- 0,6%) y en 2003 (-0,1%), es posible que este año también descienda o que se estanque debido al aumento del desempleo y la subida de los impuestos. En esta situación y en un contexto de endeudamiento público elevado la política del gobierno alemán en realidad (aumentando las contribuciones de los trabajadores a las pensiones y las fondos de seguridad social, y reduciendo el estado del bienestar y los subsidios de desempleo) reduzca la demanda interna y empeore la crisis. ¿La “Agenda 2010” tendrá efectos positivos en la demanda interna? La Agenda 2010 (un programa de contrarreformas y ataques a los trabajadores, parados, enfermos y pensionistas) fue anunciada por Schröder en marzo de 2003 y ha provocado una extensión de la oposición social y sindical, expresada en millón y medio de personas participando en tres manifestaciones sindicales regionales (Berlín, Colonia y Stuttgart) el 3 de abril de este año. El gobierno todavía sigue diciendo que este plan conseguirá incrementar el crecimiento económico. Sin embargo, el resultado de la Agenda 2010 será el deterioro del consumo privado. No se puede esperar que estimule el crecimiento económico. El aumento de la tasa de ahorro habla por sí misma. Todas las medidas de este plan sólo conseguirán provocar pérdidas económicas, sobre todo para aquellos cuyos salarios ya están por debajo de la media y de esta forma conseguirá socavar aún más el consumo. Esto es particularmente cierto en el aumento de los costes del sector sanitario y las reducciones de las pensiones. Por encima de esto, hay una extensión de los salarios bajos debido a la presión sobre los parados y los beneficiarios del estado del bienestar condenados a pasar hambre si no aceptan los salarios de miseria. Cuando hablan de creación de nuevos empleos sólo significa una redistribución del trabajo y el empeoramiento de las condiciones laborales para muchos trabajadores. La política de recortes, desmantelamiento del estado del bienestar y la creciente incertidumbre en muchas familias desde luego no van a tener el efecto de estimular la economía nacional. 2. La economía de Alemania Oriental El abismo entre Occidente y el Este ha continuado ampliándose desde que la antigua RDA fue absorbida por la RFA en 1990. La situación social en los “nuevos estados federales” (así se llama a Alemania Oriental) es desesperada. El ingreso per cápita en los estados del este no supera el 70% del nivel medio de la zona occidental. La razón principal reside en que en Alemania Oriental no hay una industria independiente que se haya desarrollado después de la integración en la RFA y de la destrucción de las antiguas empresas estatales durante los años noventa. La ausencia de bases económicas sólidas encuentra su expresión en las elevadas tasas de desempleo que existen en el este. En febrero de 2004 la tasa media de paro era del 11,1% en occidente y un 19,4% en el este (los nuevos estados federales y Berlín Oriental, hay que excluir a Berlín Occidental) (en 1995 la cifra del este era del 14,9% y en 2002 del 17,7%). Además hay que tener en cuenta que la población en el este se ha reducido drásticamente durante los últimos años debido a la inmigración a occidente. Especialmente los sectores más jóvenes y cualificados de la clase obrera han abandonado cualquier esperanza de mejora en el este. El abismo ente Occidente y el Este está aumentando, a pesar de que el estado ha destinado miles de millones de euros a los nuevos estados. Pero sólo una pequeña parte de estos fondos se ha utilizado para inversión o infraestructura. La mayor parte ha ido destinada a subvencionar el empleo y el estado del bienestar, es decir, administrar la miseria. “El Este va a la deriva, los nuevos estados se están convirtiendo en el Mezzogiorno alemán”, esto es lo que dicen economistas como Hans-Werner Sinn, presidente del Munich Ifo-Institute. No debemos olvidar que el Este incluye a una quinta parte de la población alemana. Para los niveles europeos esta desigualdad social es única. La existencia de un gran territorio económico con un nivel de ingresos y niveles sociales considerablemente más bajos que en el resto del país es algo que provocará explosiones sociales. Las mejores condiciones para la explotación de los trabajadores (salarios más bajos, jornadas laborales más bajas y menos vacaciones) deben ser vistas en términos relativos cuando cae el consumo y las mercancías no se pueden vencer. La ampliación de la UE provocará una intensificación de todos los problemas. Los capitalistas alemanes invierten cada vez más en países de Europa del Este y proveen al mercado alemán desde allí porque los costes laborales son considerablemente más bajos. 3. Dependencia de las exportaciones En 2003 se exportaron mercancías y servicios al extranjero por un valor de 764.000 millones de euros, seis mil millones más que en 2002 y dos veces más que en 1989. Durante los últimos años el crecimiento de las exportaciones alemanas ha sido bastante más elevado que el crecimiento del PIB. Las exportaciones alemanas y la balanza comercial positiva (las exportaciones superan a las importaciones) han servido para apoyar y estabilizar la posición económica en su conjunto. La parte de las exportaciones dentro del PIB ha pasado del 24,5% de 1995 al 35,7% de 2003, supera el pico alcanzado por Alemania Occidental antes de la unificación de 1990. La dependencia del comercio exterior no sólo ha aumentado en general. Como indica el desarrollo estructural de las exportaciones, ha aumentado la dependencia de las exportaciones a países fuera de Europa. Según el German Institute for Economic Research (DIW): “Desde 1991 a 2001 el comercio exterior con EEUU se desarrolló más dinámicamente que el comercio exterior alemán en su conjunto. En este período la exportación de mercancías a EEUU aumentó un 217% en términos nominales, mientras que las exportaciones alemanas en conjunto aumentaron casi un 90%. Las razones más importantes para el boom exportador se encuentran en el crecimiento económico de EEUU que duró años y que fue más intensivo que en otros países, además de la creciente competitividad de los exportadores alemanes”. Pero la dependencia de la economía estadounidense conlleva riesgos inmensos y una recuperación que no está basada en la inversión es bastante incierta. Los riesgos de recesión son muy elevados. Aparte de los crecientes problemas económicos de EEUU (el endeudamiento externo neto equivale al 23% del PIB, el déficit comercial asciende a los 45.000 millones de dólares al mes) las tendencias hacia una crisis están aumentando. La subida del tipo de cambio del euro desde otoño de 2002 ha hecho que las exportaciones alemanas especialmente las exportaciones destinadas a la región dólar sean más caras y de esta manera están minando la competitividad de los productos y servicios alemanes. “La recuperación sin ritmo ascendente no es tal” (DIW) No se puede hablar de una recuperación duradera. En la situación actual una recuperación sería bastante raquítica (el DIW prevé para 2004 y 2005 una recuperación del 1,4%) y estaría lejos del 4% (este sería el nivel necesario para tener algún efecto positivo en la reducción del número de parados). De cualquier manera, en el caso de un crecimiento económico del 1,7% el número de parados seguiría aumentando, para este año se prevé una media de parados de 4.448.000 millones. Con unas condiciones económicas inestables la recuperación cíclica que se puede esperar será muy corta y basada en la explotación de la clase obrera. Christoph Mürdter es miembro del Comité de Redacción del periódico marxista alemán Der Funke. Traducción de Perspectives for the German economy in 2004 |