| Para ganar la batalla de Santa Inés hay que derrotar el fraude |
|
|
|
| miércoles, 23 de junio de 2004 | |
|
La revolución bolivariana está en un momento decisivo. La impresionante marea roja del domingo 6 de junio es la repuesta masiva, magnífica, impresionante, que los trabajadores y el pueblo venezolano damos al fraude organizado por la oposición en los
La revolución bolivariana está en un momento decisivo. La impresionante marea roja del domingo 6 de junio es la repuesta masiva, magnífica, impresionante, que los trabajadores y el pueblo venezolano damos al fraude organizado por la oposición en los reparos. Pero igualito que organizaron ese fraude, debemos estar claros que el imperialismo y los capitalistas venezolanos ya están preparando un fraude mucho mayor en el referéndum.
Oposición= Fraude En los reparos se confirmó de manera evidente que la oposición contrarrevolucionaria no está dispuesta a aceptar la voluntad democrática del pueblo venezolano, no consiguieron las firmas y las “fabricaron”. En diferentes lugares se encontraron cédulas falsas. En los locales de AD en El Valle (Caracas) se encontraron un escáner, una impresora y cédulas falsas, allí se escondían personas perseguidas por las autoridades y además también se encontraron en los locales de AD de El Paraíso otras 600 cédulas falsas. Hubo también ejemplos de trabajadores despedidos por sus patronos por negarse a ratificar sus firmas, como sucedió en la planta de Coca Cola, cuya subsidiaria venezolana es propiedad de Gustavo Cisneros, de Antímano donde 50 trabajadores fueron amenazados con el cierre de la planta. Casi 1,2 millones de firmas tuvieron que pasar por este proceso de “reparos”, en el que la oposición consiguió reafirmar tan sólo 614.968. Esto en sí mismo demuestra la escala del fraude. También 74.112 personas dijeron que no tenían constancia de sus firmas y eso significa que llegaron allí sin su consentimiento. Además de 50.000 personas que deberían ser excluidas del registro electoral porque han muerto pero cuyos datos no se han actualizado . El propio Jorge Rodríguez, portavoz del CNE, denunció esto. El domingo por la noche decenas de miles de venezolanos salimos espontáneamente a las calles para celebrar la victoria. Con tantas irregularidades era imposible conceder el referéndum revocatorio. Pero incluso en ese momento muchos no estábamos seguros de que eso iba a suceder. Durante todo el proceso de verificación ha existido una enorme presión por parte del imperialismo estadounidense y la oposición para decir que si no se convocaba el referéndum eso significaría que Chávez era un dictador y por lo tanto habría que tomar medidas (embargo económico e intervención militar incluida). Los agentes locales de esta presión eran el Centro Carter y la Organización de Estados Americanos, que supuestamente eran “observadores” del proceso de verificación. Movilizaciones contra el fraude El miércoles parecía claro que el CNE iba a posicionarse a favor del referéndum y el cerco de dirigentes y asesores reformistas que rodea al presidente Chávez estaba presionando a éste para que aceptase esa decisión. La alegría en las filas de los revolucionarios se convirtió en una mezcla de furia y decepción. Una victoria popular se convertía en un balón de oxígeno para la oposición. La Unión Nacional de Trabajadores (UNT) rechazó la convocatoria de un referéndum basado en un fraude y la Coordinadora Nacional de Círculos Bolivarianos hizo una declaración conjunta en las mismas líneas con la FBT. Muchas organizaciones revolucionarias adoptamos la misma posición. En la UCV se celebró una reunión de organizaciones de profesores, estudiantes y trabajadores (entre ellas la Corriente Marxista Revolucionaria, OIR, Sin nombres, MTU/M28 y otras) donde se aprobó una resolución contra el referéndum y pidiendo a todas las organizaciones revolucionarias y populares que se movilizasen para impedir el fraude. El propio rector del CNE Óscar Battaglini hizo público su voto salvado donde denuncia el fraude, considera la convocatoria del RR un acto “espúreo” y acusa a la OEA y al Centro Carter de “injerencia incalificable”. En Plaza Caracas, el miércoles ya se había celebrado una concentración improvisada ante el CNE de 3.000 revolucionarios de 14 barrios diferentes. La discusión fue muy viva y se aprobaron muchas resoluciones, entre ellas: “1) Rechazar enérgicamente el fraude y declarar que no se aceptará bajo ninguna circunstancia. 2) Rechazar cualquier posibilidad de permitir la validez del fraude con negociaciones políticas por arriba. 3) Expulsar al Centro Carter y a la OEA por entrometerse en el proceso y no ser observadores imparciales. 4) No permitir que los crímenes electorales queden impunes (como ocurrió con los crímenes cometidos por aquellos que organizaron el golpe de estado del 12 de abril de 2002)”. En una reunión celebrada el 1 de junio se aprobó una resolución que expresaba claramente la situación: “El pueblo bolivariano de Caricuao se niega a aceptar este proceso de verificación que considera fraudulento”, y después explica, “no aceptaremos ningún referéndum, utilizarán todo tipo de recursos para ganar: conseguirán que los muertos, extranjeros y menores de edad voten, etc.,” y señalaba correctamente que “si ganamos el referéndum ellos inventarán algo nuevo para echar al presidente, que es el único objetivo que tienen estos criminales”. Los marxistas de la CMR acudimos a la concentración ante Miraflores repartiendo un volante bajo el título: “No al fraude. Con trampas no puede haber referéndum. Luchemos por profundizar la revolución hacia el socialismo”. El volante tuvo una gran acogida y muchos camaradas lo pedían para hacer copias y distribuirlo en sus parroquias. No a la impunidad Las masas revolucionarias, como siempre, son conscientes claramente de lo que está ocurriendo entre bastidores. De la fuerte presión que ejercen sobre el presidente todos los reformistas y moderados dentro del movimiento bolivariano (muchos de ellos se encuentran en posiciones clave de la dirección de los partidos del movimiento, el Comando Ayacucho, y entre los asesores presidenciales). La idea que defienden es que el referéndum siga adelante, independientemente de las firmas, porque la oposición será derrotada y de esta forma el presidente y el movimiento revolucionario conseguirían más legitimidad internacional. Pero este tipo de argumentos fue rechazado enérgicamente por la base de activistas del movimiento que pensamos que no se deberían seguir haciendo concesiones a una oposición que después de todo es responsable del golpe militar del 13 de abril y el fracasado golpe petrolero de diciembre de 2002. Los dirigentes de la oposición deberían estar en prisión pagando por sus crímenes y no recogiendo firmas fraudulentas para revocar al presidente. Además, si durante el proceso de recogida de firmas se utilizaron cientos de miles de firmas falsas, entonces alguien debe pagar por estos cientos de miles de crímenes electorales. Todas las concesiones que en el pasado se hicieron a la oposición no han conseguido que ésta gire hacia métodos de acción exclusivamente democráticos, sino que en su lugar están preparando nuevos intentos contrarrevolucionarios. En cuanto al imperialismo, sigue sosteniendo que en Venezuela no hay democracia sino que lo que tenemos es un gobernante populista autoritario. Ganemos el RR, desarrollemos el poder obrero y popular Debemos estar claros que cuando ganemos el RR el imperialismo y sus acólitos locales no estarán dispuestos a reconocer los resultados. Inmediatamente comenzará otra campaña de presión e injerencia imperialista, amenazas, todo tipo de juegos sucios y dirán que el referéndum fue amañado lo cual demuestra que Chávez es un dictador. La oposición está dirigida por la oligarquía, los ricos y los banqueros, los propietarios de los medios de producción y está estrechamente vinculada a los intereses del imperialismo. Ven amenazados sus intereses fundamentales y quieren poner fin a esta situación sin importar el precio. Su uso de métodos democráticos (como el referéndum revocatorio) es sólo una pequeña parte de su estrategia que incluye el uso de fuerzas paramilitares, disturbios callejeros, sabotaje de la economía y finalmente intervención extranjera. Lo que demuestra el fraude de los “reparos” es que no podemos confiar en las instituciones burguesas como el TSJ, CNE, etc. Sólo podemos confiar en nuestra movilización y participación para defender y profundizar el proceso revolucionario. Tampoco pueden ser estructuras como el Comando Ayacucho quienes defiendan nuestros intereses. Desde la Corriente Marxista Revolucionaria (CMR) siempre hemos defendido que las estructuras burocráticas basadas en acuerdos por arriba entre cogollos obstaculizan que el pueblo participe en la dirección del proceso y no sirven para luchar eficazmente y unitariamente contra la contrarrevolución. El único modo de defender y completar la revolución es con la unidad lograda mediante la participación y organización desde abajo hacia arriba de la clase obrera y los sectores populares. Para ello los camaradas de la CMR proponemos el siguiente plan de lucha con el objetivo de ganar la “batalla de Santa Inés”, tal y como ha planteado el Presidente, pero además hacer avanzar la revolución: Organización de los Comandos Maisanta en defensa de la Revolución -Organiza en tu centro de trabajo o de estudios, barrio, etc. un Comando Popular en Defensa de la Revolución o intégrate en los que ya existan. En nuestra opinión el modo más efectivo de lograr esto y una tarea que deberían asumir los Comandos Maisanta es: -Organizar Asambleas Populares en cada barrio, parroquia, sector, centro de trabajo o estudio en las que participen todos los colectivos y personas que apoyan el proceso (círculos bolivarianos, CTUs, comandos populares, etc) en pie de igualdad para organizar la lucha (concienciar, animar a inscribirse en el registro electoral a quienes no lo han hecho aún, denunciar cualquier intento de fraude o coacción de la oposición y movilizarse masivamente para impedirlo, etc.) Cada asistente a la asamblea debe tener derecho a hacer sus propuestas y estas deben ser aprobadas o rechazadas democráticamente para luego actuar todos unificadamente en defensa del proceso. Unidad y debate no se contradicen sino que se complementan, la unidad más firme es la que se logra mediante la participación del pueblo en el debate y la toma de decisiones. - Cada Asamblea Popular debería elegir delegados elegibles y revocables que se encarguen de actuar como voceros de la asamblea y de ejecutar las tareas que la asamblea decida en cada momento. Estos delegados ,en nuestra opinión, deberían formar parte del Comando Maisanta de barrio, local, regional y nacional y formar la mayoría de estos para garantizar que la conexión entre la base y el presidente Chávez es permanente y que los trabajadores y el pueblo participamos en la toma de las decisiones Tareas de los Comandos Populares Maisanta. La CMR proponemos: -Hacer propaganda y agitación para ganar el RR. Vigilancia y movilización para evitar el fraude. Participación el día de la votación en el conteo de votos, que debe ser realizado bajo la estricta vigilancia de estos Comandos Populares elegidos democráticamente y no solamente por el CNE -Organización de la movilización popular: desde organizar concentraciones ante los portones de las empresas que intenten coaccionar a sus empleados para que voten afirmativamente en el RR- y allí donde se pueda tomar estas empresas y ponerlas a funcionar bajo control de los trabajadores- hasta movilizaciones y tomas de los medios golpistas de (des)información. - Organización de milicias o brigadas de autodefensa obreras y populares. Cuando ganemos el RR son más que probables acciones desestabilizadoras y golpistas de la oposición y fuertes presiones del imperialismo. Como ha dicho el Presidente en reiteradas ocasiones cada ciudadano debe estar preparado y aprender el manejo de las armas. - Además hay que formar Asambleas y Comandos Populares de soldados y oficiales revolucionarios en el ejército –vinculados a los de las fábricas, barrio, etc, - para mantener el ejército bajo el control del pueblo y evitar cualquier posible tentativa golpista Desarrollo del poder obrero y popular - Organizar Asambleas locales y regionales de los representantes y delegados elegidos por cada una de estas asambleas de barrio, fábrica, cuartel, etc. - Estos delegados deben rendir cuentas ante las asambleas y ser elegibles y revocables en todo momento para que si en algún momento no cumplen el mandato de quienes les eligieron puedan ser sustituidos. - El Comando Maisanta debe en nuestra opinión rendir cuentas y ser revocable por una gran asamblea nacional de representantes nombrados por asambleas populares de cada barrio, fábrica, etc. Esta estructura basada en una Asamblea Nacional Revolucionaria integrada por representantes elegidos y revocables de las asambleas populares de barrio, fábrica, etc no debería ser sólo para ganar el RR, ni siquiera únicamente para defender la victoria ante cualquier tentativa contrarrevolucionaria, sino que debe ser la estructura que dé dirección a todo el proceso y sustituya las estructuras burguesas del Estado heredadas de la IV República. Ese es el único modo de evitar que los círculos y camarillas que intentan frenar la revolución puedan rodear al presidente y que seamos los trabajadores y los sectores populares los que decidamos y podamos así profundizar y completar el proceso revolucionario. Completar la revolución en dirección al socialismo Ganar el RR debe ser sólo el primer paso. La Campaña de Santa Inés debe tener por objetivo acelerar y completar la revolución solucionando los problemas fundamentales que sufrimos las masas. La historia demuestra que una revolución que no llega hasta el final es derrotada (eso ocurrió en Chile, Nicaragua, Portugal, entre otras). En un mundo capitalista en crisis, donde el desempleo y la explotación están creciendo incluso en los países más desarrollados, el único modo de solucionar los problemas de las masas obreras y populares es tomando las siguientes medidas: - Nacionalización de la banca bajo control obrero y social para dar créditos baratos a las cooperativas, pequeños productores y propietarios, etc., y controlar los recursos nacionales en manos del estado de modo que se puedan financiar adecuadamente las Misiones y emplearlos para crear empleo y desarrollar el país - Nacionalización bajo control de los trabajadores y el pueblo de las grandes empresas de transportes y alimentación así como de las empresas en crisis o tomadas por los trabajadores - No pago de la deuda externa dedicando los fondos a gastos sociales - Control obrero y popular de PDVSA que garantice la participación mayoritaria de los trabajadores en todos los órganos de decisión Si estás de acuerdo con estas ideas, únete a nosotros. Luchamos por crear una fuerte Corriente Marxista Revolucionaria en el seno del movimiento de masas que apoya el proceso revolucionario venezolano. Crea un grupo de la CMR en tu barrio, pueblo, centro de trabajo o de estudios y lucha así por que la revolucion triunfe definitivamente avanzando hacia el socialismo. |