| Reflexiones sobre las elecciones en la UCV |
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| viernes, 07 de mayo de 2004 | |
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Durante el día de hoy se estará llevando a cabo el proceso electoral de autoridades rectorales en la Universidad Central de Venezuela. Siguiendo el mismo modelo “meritócrata”, en el que el voto de un profesor vale mucho más que el de un estudiante, s
Durante el día de hoy se estará llevando a cabo el proceso electoral de autoridades rectorales en la Universidad Central de Venezuela. Siguiendo el mismo modelo “meritócrata”, en el que el voto de un profesor vale mucho más que el de un estudiante, se está sirviendo en bandeja de plata la victoria del candidato de la reacción. Nuestros camaradas han participado activamente en las asambleas estudiantiles que se han estado desarrollando en las últimas semanas, specialmente en los preparativos para lo que sucederá hoy: la segunda vuelta entre el candidato de derechas y el candidato de “izquierdas”.
El movimiento estudiantil se ha radicalizado en torno al problema fundamental de este proceso electoral: el voto de 40 estudiantes equivalen al de un profesor y donde además a los trabajadores y obreros no se les permite votar. Evidentemente esta estructura, que no es sino una grotesca caricatura de democracia (incluso de la democracia burguesa), garantiza una victoria de la “élite” privilegiada de la universidad, como sucede también, por ejemplo, en la Universidad Simón Bolívar. Ahí el caso ha sido siempre más grave, cuya tradición, al contrario de la UCV, ha sido siempre de derechas (por no decir de ultraderecha), pero eso es tema de otro artículo. La UCV tiene tradición de universidad “de izquierdas”, por lo que una nueva victoria de autoridades que provienen de los sectores más derechistas y conservadores de la universidad va a ser ampliamente usado por la burguesía y sus medios de comunicación para pretender equiparar este resultado con lo que es el apoyo que tiene el actual Gobierno nacional. Éste es tan sólo otro de los tantos frentes por los que están atacando el proceso revolucionario venezolano. Los grupos estudiantiles más a la vanguardia han lanzado una dura campaña contra esta estructura elitesca del proceso electoral, exigiendo lo que llaman el 1x1, es decir, que haya una estructura de votos sin discriminación. Han hecho llamados a tomar distintas acciones de protesta y han coordinado una Asamblea de Estudiantes, iniciativa esta que aplaudimos pero de la que tenemos que señalar algunos errores. Es claro que cada organización se presenta en una asamblea con una propuesta que ha elaborado previamente, pero a la final debe ser la asamblea en pleno la que decida las acciones a tomar. Sin darle este carácter vinculante a una asamblea, los compañeros están deslegitimando esta excelente iniciativa. Esto por supuesto no quiere decir que haya que alejarse de esta propuesta. Por el contrario, esta excelente iniciativa debe ser ampliada y, por sobre todo, investirla del carácter vinculante que debe tener, como órgano de coordinación de los diferentes grupos de la vanguardia estudiantil de la UCV. Esto debe servir de ejemplo para las otras universidades que aún no han este tipo de acciones. Nuestros camaradas que han asistido a estas reuniones han expresado los puntos de vista que tenemos y a los que hemos llegado luego de una discusión interna en la que hemos estudiado las cifras que arrojó la primera vuelta electoral. Por supuesto que algunos compañeros de la vanguardia, que en algunos casos tienen posturas que consideramos ultraizquierdistas, nos han querido tildar de “gobierneros”, “centristas” y “renegados del marxismo”. Pero nuestras conclusiones y propuestas, elaboradas principalmente luego de la discusión con nuestros camaradas que estudian en la UCV, son el resultado de reflexionar sobre los resultados de la primera vuelta electoral. Tomando en cuenta que el llamado a voto nulo no tuvo eco deseado entre el estudiantado y a pesar de que el candidato “de izquierdas”, Marcelo Alfonso, no nos genera ninguna confianza, nuestra postura es que ante la posibilidad de una victoria de la derecha más pestilente y reaccionaria, la mejor opción era, en lugar del voto nulo, era apoyarlo y continuar la lucha para ganar a la mayoría del estudiantado. A la final, la realidad es que ante las perspectivas de una casi segura victoria de la derecha, victoria que alcanzarán sólo gracias a la estructura segregacionista del conteo de votos, el votar o no por el candidato “de gobierno” resulta lo de menos. Los amigos de de otros grupos que hacen vida en la UCV han hablado que llamar a votar por Marcelo Alfonso en unas elecciones en las que no tiene oportunidad de ganar es una acción desideologizante y contraria a los intereses revolucionarios de la universidad. Nosotros agregamos que un llamado a votar por este candidato sin una explicación clara es lo que resulta desideologizante. Es decir, si se llama a votar por él sin decir más, sin dar mayores explicaciones. Es claro que Alfonso no está a la altura de las expectativas de la vanguardia estudiantil. Pero ante la posibilidad de una victoria de la derecha, la única posibilidad es darle al candidato “de iquierdas” un apoyo crítico, llamar a votar por él como medida contra la derecha, pero advirtiendo a la vez que él no representa verdaderamente los intereses del estudiantado, los trabajadores e incluso de los mismos profesores a favor del proceso revolucionario, a la vez que se continua llamando a que la verdadera lucha que debe darse es contra esta estructura contrarrevolucionaria que impera en las universidades del país. ¿Por qué no ha tenido eco el voto nulo? Simplemente porque sin una explicación clara y completa para la mayoría de los estudiantes, el voto nulo está en contraposición con la propuesta de deslegitimar el proceso electoral, creando confusión ya que a la final se está participando en él. Por ello, muchos de los que han acudido a votar y se identifican con el proceso revolucionario, han preferido intentar derrotar a la derecha. Y eso es claro para nosotros y debería serlo para nuestros amigos de los otros grupos estudiantiles. Ahora están llamando al denominado “Voto Roto”. Nuestros camaradas, consecuentemente, han advertido del problema que significa esta acción si no hay efectivamente una convocatoria masiva a que los estudiantes que votarían por Marcelo Alfonso, que tienen cierta esperanza en él frente al candidato de la derecha, se unan a ella. Y si el Voto Nulo no convocó a las masas, el Voto Roto difícilmente lo haga. Por encima de la actitud que se debe tener o no frente a las elecciones a la hora de votar (o no), es claro que la principal tarea para los grupos estudiantiles debe ser la realización de una fuerte y agresiva campaña pública en la que se haga llegar a las masas fuera de la UCV, que no conocen la realidad interna, que la victoria de París en estas elecciones no significa otra cosa que la caducidad del modelo segregacionista que impera en las universidades del país y que debe ser modificado urgentemente. Esto además de la campaña interna para que los sectores que apoyan el proceso revolucionario no se desalienten ante la casi segura victoria de la derecha. Pero esto no se consigue con posturas ultraizquierdistas, sino, como decía Lenin, con un trabajo paciente de explicación para ganarse las masas. |