| Ante el posible golpe disfrazado de “firmazo” y el saboteo cotidiano de la economía por los capital |
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| martes, 18 de noviembre de 2003 | |
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Durante los últimos días estamos viendo como las noticias acerca de un nuevo golpe por parte de la contrarrevolución con la excusa del “Firmazo” están creciendo.Los firmantes de este volante, marxistas revolucionarios firmemente comprometidos con elp
Durante los últimos días estamos viendo como las noticias acerca de un nuevo golpe por parte de la contrarrevolución con la excusa del “Firmazo” están creciendo.
Además de los videos de los agentes de la CIA planificando posibles acciones de saboteo presentados por parlamentarios del MVR, de la conversación telefónica entre los mafiosos sindicales y golpistas Cova y Ortega pidiendo una dictadura para el país, o de otras cintas que muestran a dirigentes de la oposición planificando un posible nuevo golpe están las arsenales de armas descubiertos en Maracay y algunas otras zonas. La ofensiva polìtica del imperialismo con declaraciones amenazantes de Powell , y las calumnias contra el proceso venezolano de conocidos agentes del imperialismo, parecen confirmar que las fuerzas contrarrevolucionarias siguen preparando el terreno a escala nacional e internacional para lanzar nuevos ataques contra la revolución bolivariana. Antes o después intentarán aplastar la revolución y hay que movilizarse porque el llamado “Firmazo” del 28 de noviembre podría ser un momento en el que lo intentasen. En realidad el firmazo tiene desde el principio para la oposición un función desestabilizadora, es una excusa para intentar mantener agrupada y volver a movilizar a su base social de la clase media con engaños y mentiras con el objetivo de intentar aplastar la revolución y ,efectivamente, como pedían Cova y Ortega implantar una dictadura. Saben que si hoy hubiese un referendo lo perderían, pero es que además es probable que ni siquiera logren las firmas necesarias para convocarlo. Pero no pueden reconocer que son minoría. Esto podría empujarles, aunque hoy estén más débiles que en otros momentos, a intentar una nueva ofensiva para salir del atolladero. Los fascistas del Bloque Democrático ya han hecho un llamamiento a tomar las calles tanto si consiguen las firmas como sino. Si no las consiguen se las inventarán y ante cualquier anulación o rechazo del gobierno denunciarían una violación de los derechos democráticos e intentarían pasar al ataque. Si las consiguen –algo improbable- proclamarían la revocación de Chávez saltando por encima de la Constitución y el CNE. El hecho de que estos planes se hayan desvelado y de la debilidad en la que se encuentran podría hacer que finalmente tengan que posponer estos planes pero en todo caso debemos estar preparados. El éxito o fracaso de una tentativa contrarrevolucionaria no depende únicamente de la correlación de fuerzas sino también de que esa fuerza superior que tenemos esté movilizada y que estemos organizados para poder anticiparnos a cualquier posible tentativa contrarrevolucionaria. En Chile, antes del golpe de Pinochet, también la correlación de fuerzas era favorable al movimiento popular y precisamente por el exceso de confianza y los errores de la dirección al confiar en que los militares no darían un golpe pudieron agarrar al movimiento desmovilizado, masacrar a buena parte de la vanguardia revolucionaria y ganar. El que seamos más fuertes quiere decir que si nos organizamos y movilizamos podemos hacer avanzar la revolución, que debemos presionar al gobierno para que profundice la revolución, pero en ningún modo quiere decir que la reacción, precisamente para salir de esa correlación de fuerzas desfavorable para ellos, no pueda intentar combinar una estrategia de sabotajes y atentados con movimientos entre sectores del ejército que permanecen agazapados para intentar tumbar el proceso. Por una respuesta masiva de todo el pueblo: Asambleas y Comités Populares en Defensa de la Revolución El recurso a las accciones golpistas o conspiratorias es una cara de la moneda, parte de la estrategia de la contrarrevolución, que se combina con otro golpe sostenido en el tiempo que es el saboteo económico. El imperialismo y los capitalistas han declarado la guerra hace ya tiempo a este proceso revolucionario y nos atacan todos los días saboteando la economía, cerrando empresas, despidiendo trabajadores, acaparando y haciendo desaparecer productos de los mercados. Intentan desmoralizar a las masas y minar la confianza de estas en el proceso para encontrar así más posibilidades para obtener el poder mediante el golpe. La respuesta tanto a la guerra cotidiana del capital contra el pueblo que representan el saboteo y la crisis económica como al golpe disfrazado de revocatorio, no debe limitarse a denuncias públicas y a mantener las políticas aplicadas hasta ahora. Los firmantes de este volante, marxistas revolucionarios firmemente comprometidos con el proceso revolucionario venezolano que la mejor forma de impedir los planes contrarrevolucionarios de los dirigentes de la oposición es preparándose para derrotarlos y movilizándose, tomando las calles y los barrios y demostrando una vez más quien es más fuerte. No podemos dejar que nos sorprendan como el 11 de abril o en diciembre. Entonces fue la movilización de todo el pueblo la que les derrotó. Si el pueblo venezolano –con el apoyo y la solidaridad de los trabajadores y campesinos del resto de América latina y los luchadores obreros y populares de todo el mundo, se pone en marcha desde ya minará estos planes, debilitará aun mas la base social de la reacción y será más difícil que puedan tener éxito en cualquier plan reaccionario que preparen. Junto al aspecto técnico y militar – planes de contingencia, etc- (que obviamente son claves) debe haber un plan económico que enfrente el saboteo y solucione los principales problemas sociales del país en las líneas antes expuestas, y un plan de lucha que garantice la movilización permanente del pueblo revolucionario durante los días del “firmazo” y mientras sea necesario para demostrar en la calle el apoyo al proceso revolucionario y o bien disuadir a los enemigos de este proceso de intentar ejecutar sus planes o ,si lo intentan, poder derrotarlos. Para ello proponemos al gobierno, a los dirigentes de los partidos que actualmente lideran el proceso, a la dirección de la UNT y en general a todas las organizaciones revolucionarias y todo el pueblo abrir el debate sobre un plan de contingencia económico, polìtico y militar para enfrentar en las mejores condiciones posibles cualquier posible ofensiva contrarrevolucionaria. Nuestra propuesta para el debate es que este plan de contingencia contenga al menos los siguientes aspectos: 1. Movilización permanente del pueblo y en particular de la clase obrera contra el golpismo. Para ello es imprescindible convocar asambleas en todos los barrios, fabricas y pueblos para agrupar en ellas a todas las organizaciones y colectivos (círculos bolivarianos, comités de tierras, sindicatos clasistas, cooperativas, partidos y colectivos que apoyan el proceso, etc), discutir la situación y unificar la respuesta. Cada colectivo y cada ciudadano debe tener plena libertad para presentar todas sus propuestas y estas deben ser debatidas. 2. Estas asambleas deberían elegir Comités en defensa de la Revolución que se encarguen de preparar planes de contingencia en estrecho contacto con los sectores militares y revolucionarios del ejército y con el gobierno. Estos Comités deberían estar formados por delegados elegidos y revocables por cada asamblea y coordinados a nivel nacional, estadal y local. 3. Una de las primeras tareas de esos Comités, junto con el gobierno, debería ser la organización de actos y concentraciones en cada zona para que las fuerzas revolucionarias estén presentes permanentemente en la calle y que se unifiquen posteriormente en una gran marcha nacional en defensa del proceso revolucionario, contra los planes golpistas de la oposición y contra la injerencia del imperialismo en los asuntos internos del país (Fuera Shapiro y Fuera la CIA). Si la oposición intentase la vía golpista estos comités y asambleas deberían asumir tareas de vigilancia en los barrios, organización de la autodefensa, distribución de los bienes más necesarios y organización de la vida social. 4.Esta marcha debería ser en nuestra opinión antes del 28 para dejar clara la fuerza del pueblo, disuadir a los sectores más dubitativos de la clase media que en otros momentos consiguió movilizar la reacción y aislar así a los fascistas. Además hay que organizar la ampliación de la movilización y adiestramiento de reservistas, organizándola por barrios y empresas, así como tareas como la vigilancia, el desarme de posibles bandas fascistas o malandros financiados por la reacción para atacar a activistas revolucionarios. En ese sentido llamamos a acudir a la marcha prevista el día 26 de noviembre (9:00 AM Pza. Morelos de Caracas) contra la impunidad y convertirla en una gran marcha de apoyo al proceso y contra cualquier posible golpe. 5. Al mismo tiempo hay que organizar asambleas para debatir la situación y constituir estos comités en defensa de la revolución de representantes elegibles y revocables en todo momento en el seno del ejército para velar por el proceso revolucionario y evitar cualquier movimiento golpista. En Abril vimos como sectores en los que el gobierno confiaba como Vásquez Velasco o Rosendo brincaron la talanquera en el momento decisivo. A pesar de que existen sectores patrióticos y revolucionarios incluso entre la alta oficialidad y que una parte de los contrarrevolucionarios ya se quitaron la careta, tanto el ejército como la policía son maquinarias creadas por los capitalistas y edificadas cuidadosamente durante décadas, seguro que si se llega a una situación límite aparecerán nuevos “traidores”. Sólo podemos confiar en nuestras propias fuerzas con trabajadores y en las de los soldados, que al fin y al cabo son trabajadores con uniforme. 6. Hay que acabar con la impunidad. Los que prepararon los golpes de abril o diciembre, que derramaron la sangre de compatriotas y ordenaron disparar a las policías golpistas contra el pueblo, que casi asfixian económicamente al país con un paro patronal cuyos efectos aun seguimos pagando, son los mismos que ahora preparan una nueva ofensiva bajo el disfraz del revocatorio. No a la impunidad, no puede haber revocatorio mientras estos asesinos sigan sin pagar por sus crímenes y dirijan a la oposición. Castigo a todos los golpistas, así como a los asesinos de luchadores campesinos y a los autores de crímenes y represión bajo la IV República. En muchos casos son los mismos, en todos los casos…¡deben pagar. 7. Contra el saboteo económico, el gobierno debe actuar de una vez y con contundencia. En primer lugar hay que garantizar el control de la principal industria estratégica del país ,PDVSA, por el pueblo y los trabajadores para que no pueda volver a ser utilizada con fines golpistas y sirva para ayudar a resolver los graves problemas sociales y económicos que padece la nación debido a la crisis del sistema capitalista, combinada con el saboteo de de los empresarios. El camino para ello es democratizar la empresa petrolera con la participación de los trabajadores y de las comunidades en la toma de todas las decisiones. Esto fue lo que salvó la industria en diciembre pero no se ha mantenido y profundizado esa orientación sino que se ha vuelto a una estructura empresarial e incluso se ha permitido el retorno de golpistas. 8.En segundo lugar es necesario estatizar bajo el control de los trabajadores todas las empresas tomadas por estos, que amenacen cierre o estén en crisis para garantizar los empleos y mantener la producción. La asamblea nacional debe aprobar en el más breve plazo posible una Ley de Expropiación que garantice que si un empresario intenta paralizar la producción con fines golpistas, cerrar la empresa y botar a los trabajadores , o chantajear a estos para que renuncien a sus derechos y salarios, el gobierno intervenga y la estatice poniéndola bajo el control de los trabajadores. 9. También es preciso nacionalizar la banca bajo control de los trabajadores y el pueblo para evitar que los recursos que producimos todos con nuestro trabajo, incluidos muchos recursos del estado, permanezcan en manos de golpistas y sectores vinculados al capital internacional que pueden paralizarlos en cualquier momento o sacarlos del país para minar la economía nacional. 10. Otra medida es negarse a pagar la deuda externa y dedicar esos recursos a la agricultura e industria nacionales. La deuda es producto de los corruptos de la IV república y, además, ha sido pagada de sobra solamente con los interese de la misma, por no hablar de todo el real que se han llevado las multinacionales del país en estos años. También es necesario acabar con la autonomía del Banco Central y poner sus recursos bajo el control del pueblo. No es posible que el presidente de un país democrático tenga que pedir al presidente del Banco Central un millardo de dólares para impulsar la agricultura y esperar que sea este el que decida. Si el gobierno, como expresión de la voluntad popular que es, no convoca asambleas para organizar la movilización del pueblo y no toma estas medidas los colectivos revolucionarios debemos exigírselo y allì donde sea posible tomar la iniciativa de convocar estas asambleas para debatir la situación y empezar a organizar la defensa y profundización de la revolución. En particular los dirigentes de la UNT tienen una responsabilidad decisiva, en el congreso de esta nueva central se acordó declararse en movilización permanente contra el golpismo e impulsar la lucha de los trabajadores por profundizar la revolución. Los sindicatos afiliados a la UNT deben convocar asambleas en todas las fábricas para discutir un plan de lucha en estas líneas, proponer la creación de comités en defensa de la revolución y exigir al gobierno la aplicación de estas medidas urgentes de defensa y profundización del proceso revolucionario. Los sectores más a la izquierda de la dirección de la UNT deben lanzar esta propuesta. Si estás de acuerdo con estos planteamientos, únete a nosotros para difundirlos y luchar por ellos. |